Día de Muertos y Fórmula 1 impulsarán a los restaurantes de CDMX: CANIRAC prevé una derrama de 1,500 millones de pesos

La industria restaurantera capitalina se prepara para uno de los fines de semana de mayor actividad del año. La coincidencia de las celebraciones del Día de Muertos y el Gran Premio de la Ciudad de México podría representar un importante impulso económico para miles de establecimientos, en un contexto marcado por el encarecimiento de insumos y la debilidad del consumo.

Ciudad de México, 20 de octubre de 2026. La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), delegación Ciudad de México, estima una derrama económica cercana a los 1,500 millones de pesos entre el 30 de octubre y el 2 de noviembre, periodo en el que coincidirán las festividades del Día de Muertos y el Gran Premio de la Ciudad de México de Fórmula 1.

La expectativa, anunciada el 19 de octubre, responde al incremento previsto en la afluencia de visitantes nacionales e internacionales, así como a las reuniones familiares y actividades turísticas que tradicionalmente acompañan estas fechas.

Para la industria gastronómica, la combinación de ambos acontecimientos representa una oportunidad de fortalecer sus ingresos, incrementar las ventas y mantener la actividad de una importante cadena de proveedores.

Dos grandes acontecimientos, una oportunidad para la gastronomía

La Ciudad de México se ha consolidado como un destino que combina experiencias culturales, entretenimiento y una amplia oferta gastronómica.

Durante el Día de Muertos, restaurantes, cafeterías, panaderías y establecimientos de alimentos preparados encuentran oportunidades para conectar con consumidores interesados en las tradiciones mexicanas.

A esta celebración se suma el Gran Premio de la Ciudad de México, acontecimiento deportivo que atrae a aficionados y visitantes de diferentes regiones.

La coincidencia de ambas actividades puede favorecer la demanda de servicios gastronómicos, desde restaurantes de alta cocina hasta establecimientos familiares, cafeterías y negocios de comida casual.

Para los operadores, este periodo representa una oportunidad comercial que también requiere preparación logística y administrativa.

El sector enfrenta desafíos económicos

Aunque las expectativas son positivas para este periodo, la industria restaurantera continúa enfrentando importantes retos.

Jack Sourasky Olmos, presidente de CANIRAC Ciudad de México, destacó la relevancia de estas fechas ante un panorama caracterizado por la debilidad del consumo y las presiones inflacionarias sobre los costos de operación.

De acuerdo con datos del Monitor de Consumo de BBVA Research citados por la Cámara, durante julio de 2026 se registró una disminución mensual de 8.4% en el gasto en restaurantes a nivel nacional, medida a través de operaciones con tarjetas en terminales de BBVA.

Por otra parte, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó una inflación general anual de 3.45% durante septiembre.

Algunos ingredientes utilizados habitualmente en las cocinas profesionales presentaron incrementos significativos. Entre ellos destacan el jitomate y la cebolla, cuyos precios registraron aumentos mensuales de 30.25% y 23%, respectivamente.

Estas variaciones ponen de manifiesto la importancia de mantener una administración cuidadosa de compras, inventarios y costos de producción.

Los restaurantes se preparan para recibir más comensales

El aumento esperado en la actividad comercial requiere que los establecimientos anticipen sus necesidades operativas.

Entre las acciones que pueden contribuir a aprovechar este periodo se encuentran la planeación de inventarios, la coordinación con proveedores, la capacitación del personal y la implementación de sistemas eficientes de reservaciones.

Los restaurantes también pueden desarrollar propuestas gastronómicas especiales relacionadas con el Día de Muertos, incorporando preparaciones tradicionales y productos de temporada.

Platillos regionales, pan de muerto, chocolate, atoles y otras expresiones de la cocina mexicana pueden formar parte de experiencias diseñadas para visitantes y consumidores locales.

Sin embargo, los establecimientos deberán encontrar un equilibrio entre creatividad, calidad de servicio y rentabilidad.

Una mayor afluencia de clientes puede impulsar la facturación, pero conservar márgenes saludables dependerá también del control de costos y de una operación eficiente.

La gastronomía mexicana, protagonista de la temporada

Más allá de la derrama económica, las celebraciones del Día de Muertos representan una oportunidad para reconocer la riqueza cultural de México.

La gastronomía ocupa un lugar central en estas tradiciones, particularmente a través de los alimentos que forman parte de las ofrendas y reuniones familiares.

El pan de muerto, los tamales, el mole y las bebidas tradicionales son algunas de las preparaciones que contribuyen a mantener vivo este patrimonio culinario.

Para los restaurantes, ofrecer experiencias auténticas puede fortalecer el vínculo con los consumidores y promover el conocimiento de la diversidad gastronómica nacional.

La temporada también representa una oportunidad para colaborar con productores, panaderos, cocineras tradicionales y proveedores regionales.

Una oportunidad para fortalecer la industria restaurantera

CANIRAC Ciudad de México invitó a capitalinos y visitantes a incorporar a los restaurantes en sus recorridos y celebraciones durante estas fechas.

La actividad gastronómica no solamente beneficia a los establecimientos: también puede generar movimiento económico para proveedores de alimentos, distribuidores, transportistas y empresas de servicios relacionadas con la industria.

En un entorno de consumo moderado y costos crecientes, los próximos días serán importantes para evaluar la capacidad de recuperación comercial de los restaurantes capitalinos.

La previsión de 1,500 millones de pesos refleja las expectativas del sector, aunque la derrama efectiva solamente podrá conocerse después de celebradas las festividades.

Para Foodservice y Equipo, esta temporada pone de relieve la estrecha relación entre turismo, gastronomía y desarrollo económico, así como la importancia de una industria restaurantera preparada para aprovechar los grandes acontecimientos de la capital mexicana.