La organización de The World’s 50 Best Restaurants anunció que su ceremonia de premiación 2026 se celebrará en noviembre en Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos. La decisión ha generado inquietud en parte de la comunidad gastronómica internacional debido a los cuestionamientos que existen sobre el historial de derechos humanos en ese país.
Una sede que genera debate
Cada año, The World’s 50 Best Restaurants reúne a los chefs más influyentes del planeta en una gala que suele realizarse en grandes capitales gastronómicas como Las Vegas, Nueva York, Londres o, más recientemente, Turín, Italia.
En esta ocasión, el anuncio de Abu Dabi como ciudad anfitriona no provocó protestas masivas inmediatas, como ocurrió anteriormente cuando instituciones culturales y deportivas internacionales —entre ellas el Louvre, el Museo Guggenheim o la NBA— establecieron vínculos con el emirato. Sin embargo, varias voces dentro del sector culinario han expresado reservas.
Dominique Crenn decide no asistir
Una de las posturas más visibles es la de la chef francesa Dominique Crenn, reconocida figura de la alta cocina internacional. Crenn, quien ha mantenido una estrecha relación con los premios y fue distinguida como Mejor Chef Femenina del Mundo en 2016, anunció que no asistirá a la ceremonia en Abu Dabi.
En un mensaje público, la chef expresó su “tristeza y sorpresa” por la decisión, señalando que siente que representa “un alejamiento de la integridad que caracterizaba a los 50 Best”. Crenn ha sido una voz activa en favor de la igualdad de género y los derechos de la comunidad LGBTQ+ dentro y fuera del ámbito gastronómico.
“ No puedo separar mi trabajo de mis valores ”, afirmó, reiterando su oposición a políticas que, a su juicio, afectan a mujeres y personas LGBTQ+ en Emiratos Árabes Unidos.
La postura de la organización
Ante las críticas, la organización emitió un comunicado aclarando que no respalda la violencia, el discurso de odio ni la incitación al daño, y que las políticas vigentes en la región no representan la postura institucional de los 50 Best.
El grupo destacó que Abu Dabi ya ha sido sede, desde 2022, de la edición regional “50 Mejores Restaurantes de Medio Oriente y Norte de África”, en colaboración con el Departamento de Cultura y Turismo local, lo que —según el organismo— sienta una base sólida para albergar ahora la edición global.
Además, aseguraron que su objetivo es garantizar un entorno seguro para toda la comunidad culinaria internacional que participe en el evento.
Más voces críticas
Otros profesionales del sector también han manifestado preocupación. Silver Iocovozzi, chef y propietario del restaurante Neng Jr.’s en Carolina del Norte, consideró que la elección parece “desconectada de la realidad”, especialmente en lo que respecta a la seguridad y representación de personas trans y LGBTQ+.
Aunque no forma parte habitual de la lista, señaló que aceptar una eventual invitación podría representar un dilema entre visibilidad y seguridad personal.
Por su parte, Telly Justice, chef y propietario del restaurante HAGS en Manhattan, calificó la decisión como “decepcionante, aunque no sorprendente”, subrayando la complejidad del debate en un contexto global donde los derechos LGBTQ+ también enfrentan retrocesos en distintos países.
Estrategia de proyección internacional
La designación de Abu Dabi se enmarca en la estrategia de posicionamiento cultural y gastronómico que Emiratos Árabes Unidos ha impulsado en los últimos años. Museos, festivales culinarios y alianzas con marcas internacionales forman parte de su política de “poder blando”, orientada a proyectar una imagen de país moderno y abierto al mundo.
Sin embargo, organizaciones como Human Rights Watch han señalado contradicciones entre esa narrativa y las restricciones existentes en materia de libertad de expresión, derechos civiles y trato hacia personas LGBTQ+.
En índices recientes de libertad de prensa, Emiratos Árabes Unidos se ubica en posiciones bajas a nivel global.
Un debate que trasciende la gastronomía
The World’s 50 Best Restaurants es considerado uno de los reconocimientos más influyentes de la alta cocina mundial, aunque también ha sido señalado por su carácter elitista y por premiar establecimientos de acceso limitado para el público general.
La elección de Abu Dabi reabre un debate más amplio: ¿deben los grandes eventos internacionales separar la gastronomía y la cultura del contexto político y social de sus sedes?
Mientras tanto, la organización mantiene su postura y prepara lo que describe como “un nuevo capítulo significativo” en la historia de los premios.


