La empresa vitivinícola chilena, una de las más grandes de Latinoamérica, fue reconocida por Forbes como la mejor bodega del mundo.
- Esta distinción llega en un momento clave para Santa Rita en México, impulsado por la premiumización del mercado, la evolución del consumidor y el creciente interés por experiencias ligadas al vino, la gastronomía y el turismo de alto nivel.
Ciudad de México 15 de mayo de 2026.- México se ha consolidado como uno de los mercados más dinámicos para la industria vitivinícola en América Latina. Tan solo en 2024, el mercado del vino alcanzó un valor estimado de USD 4,381 millones y las proyecciones apuntan a que podría superar los USD 6,600 millones hacia 2030.
En medio de esa transformación, Viña Santa Rita, uno de los grupos vitivinícolas más importantes de la región, llega a uno de sus momentos más relevantes. La bodega chilena, fundada en 1880 en Alto Jahuel, en el Valle del Maipo, fue reconocida recientemente por Forbes, uno de los medios más prestigiosos del mundo, como “The Best Winery in the World” dentro de The World’s 50 Best Wineries 2025.
Más que un reconocimiento puntual, la distinción valida una estrategia de largo plazo donde la compañía ha combinado tradición vitivinícola, innovación enológica, sustentabilidad y turismo patrimonial para consolidar una propuesta con proyección global.
El reconocimiento llega además en un momento especialmente favorable para Santa Rita en México, mercado que se ha transformado en uno de los focos estratégicos para la compañía en la región.
Entre 2015 y 2025, la viña duplicó su facturación en el país, impulsada por la premiumización del mercado, la evolución del consumidor y el fortalecimiento de su modelo de distribución junto a IDI. Hoy, Santa Rita se posiciona como la tercera viña chilena con mayor volumen de exportación a México, con exponentes como su vino ícono Casa Real, el primer vino sudamericano en convertirse en Wine Legend por Decanter; Pewën de Apalta, reconocido como mejor Carmenere de Chile por 5 años por Descorchados; Floresta, nombrada la mejor línea de vinos de Chile por Alistair Cooper MW, además de líneas emblemáticas como Medalla Real, 120 Reserva Especial y 3 Medallas.
La industria acompaña esa tendencia. El consumo per cápita de vino en México ha crecido más de 500% en las últimas dos décadas y el país registra una de las tasas de crecimiento más aceleradas para la categoría a nivel global, impulsado por consumidores que privilegian calidad por sobre cantidad y buscan propuestas más exclusivas y diferenciadoras.
“Lo interesante de México, más que el crecimiento del consumo de vino, es cómo está evolucionando el consumidor. Hoy vemos personas mucho más interesadas por el origen, la gastronomía y las historias detrás de cada etiqueta, pero también una clara premiumización del mercado, con consumidores que buscan propuestas de mayor valor y sofisticación. Eso abre una enorme oportunidad para marcas con identidad y trayectoria como Santa Rita, que hoy cuenta con un portafolio consolidado en segmentos de alto valor”, señaló Javier Bitar Hirmas, Gerente General de Viña Santa Rita.
En ese escenario, Santa Rita ha destacado con propuestas innovadoras orientadas a nuevas ocasiones de consumo, como vinos sin alcohol, productos de baja graduación alcohólica y formatos en lata.
La innovación también se extiende al trabajo en viñedo. A través del Proyecto WiSe, la compañía ha reconvertido más de 1.300 hectáreas incorporando inteligencia artificial, viticultura de precisión y modelos predictivos para optimizar el uso del agua y enfrentar de mejor manera los efectos del cambio climático.
Pero la apuesta de Santa Rita va más allá del vino. Ubicada a solo 45 minutos de Santiago, la viña ha desarrollado uno de los proyectos de enoturismo patrimonial más reconocidos de Chile y el mundo, integrando en un mismo lugar vino, historia, cultura, naturaleza y gastronomía.
Este enfoque también comienza a ganar relevancia en México, un mercado que ha mostrado un creciente interés por el turismo gastronómico y de alto nivel. Solo en 2025, más de 61 mil turistas mexicanos visitaron Chile, duplicando las cifras registradas hace apenas tres años.
“Durante mucho tiempo el vino compitió principalmente desde el producto. Hoy las grandes marcas son las que logran construir experiencias, conexión cultural y una identidad clara detrás de cada botella. Ahí vemos una enorme oportunidad para seguir creciendo en México. Esperamos que cada vez más mexicanos nos visiten, conozcan nuestros viñedos, descubran Alto Jahuel —uno de los grandes orígenes del Cabernet Sauvignon en el mundo—, disfruten nuestros vinos y vivan la experiencia de Hotel Casa Real”, agregó Bitar.


