Un nuevo producto conquista la industria alimentaria y causa furor: el filete de salmón impreso en 3D.

En Viena, los consumidores ya pueden adquirir esta innovadora creación en supermercados seleccionados. Esta tecnología revolucionaria promete no sólo una producción de alimentos más sostenible, sino también multitud de posibilidades para el futuro de la alimentación.

El filete de salmón impreso en 3D no es el primer producto de Revo Foods: la empresa ya ha llenado las estanterías de los supermercados vieneses con salmón ahumado vegano y atún vegano para untar. Para su última creación, el equipo ha recibido una financiación europea de 1,5 millones de euros para la realización de una receta mejorada del filete de salmón. Junto con la empresa sueca Mycorena, el equipo desarrolló una tecnología de producción patentada en la que utilizaron proteínas fúngicas para la consistencia fibrosa. «Producir un filete de salmón de origen vegetal con un sabor y una textura realistas es el reto técnico definitivo, y estamos orgullosos de haber logrado este objetivo», declaró Robin Simsa, director general de Revo Foods. «Con el hito de la impresión de alimentos en 3D a escala industrial, estamos entrando en una revolución creativa de la alimentación, una era en la que los alimentos se elaboran según las necesidades exactas del cliente.» Según la empresa, las proteínas de las setas constituyen una alternativa más sostenible a la cría de salmón y producen menos emisiones en el proceso de fabricación.

 

 

 

Producción del filete de salmón impreso en 3D

El filete de salmón impreso en 3D está hecho con una mezcla especial de proteínas vegetales, aceites, extractos de algas y ácidos grasos omega-3. Mediante el uso de la impresión 3D, estos ingredientes se han podido plasmar en una forma de salmón realista, que debería convencer tanto visual como estéticamente. El resultado es un filete que no sólo resulta atractivo para vegetarianos y veganos, sino también para quienes buscan una alternativa más sostenible al pescado convencional.

«De momento nos centramos en alternativas al marisco, pero la tecnología es aplicable a muchos otros tipos de alimentos», explica Simsa, que destaca la importancia de este paso para un futuro de una producción alimentaria más sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Estamos impacientes por saber cómo evolucionará esta innovación y qué repercusiones tendrá la impresión 3D de alimentos en la industria alimentaria y en nuestros hábitos alimentarios.