Un hospital en España utiliza toneladas de desperdicio de alimentos para producir biogas para las cocinas, lo que no solo representa un ahorro sino que ayuda al medio ambiente.

El desperdicio de alimentos a nivel global crece, mientras que organizaciones como la ONU alerta sobre la necesidad de crear formas para aprovechar mejor los recursos; y bajo este enfoque, la industria alimentaria trabaja en diferentes proyectos, como convertir la basura en energía.

El uso de los desperdicios de comida como fuente de energía, permite valorizar un residuo que de otra forma acabaría en el vertedero, lo que a su vez ayudaría a mejorar la salud del medio ambiente, explica el director de Ingeniería e Inversiones de Viamed, Ignacio Narváez.

En Madrid, el hospital Santa Elena de Viamed Salud, utilizas los desperdicios de comidas para generar energía suficiente para alimentar los fogones de su cocina gracias a una planta de biogás, indica Efeverde.

Una investigación detalla que los hospitales de Madrid generan a diario toneladas de desperdicio alimentario que acaban en la basura.

Según los expertos, el hospital Santa Elena de Viamed, es el primer centro de salud de Europa que utiliza este tipo de tecnología para reducir emisiones de CO2, reutilizar los residuos de comida y contribuir al medio ambiente.

Narváez explica que “todo surgió en un comité de dirección en el que analizábamos el modelo de restaurantes del grupo y en el que el director nos dijo la cantidad de comida que se tira al día. Tras conocer el dato, pedí a mi equipo ideas para ver qué podíamos hacer”.

Posteriormente, fue uno de los trabajadores que comentó que con esos residuos orgánicos se podía producir biogás, y decidieron probar esta opción con la colaboración de una empresa especializada.

Cómo funciona la producción de gas a partir de la basura

Alrededor de 29 toneladas de alimentos al año, son procesadas en una planta, de tamaño reducido, ubicada en la parte exterior del hospital, lo que implica además de reducir el impacto ambiental y un ahorro para el centro de salud.

Detalla Narváez que con el gas renovable se mantienen operativos los dos fogones de la cocina del hospital por 6 horas, tiempo, suficiente para preparar desayunos, comidas y cenas.

Además, durante el proceso se genera un fertilizante orgánico que reutilizan en las zonas verdes, cita Efeverde.

La experiencia les ha llevado a plantearse implementar más centrales de biogás en varios hospitales, así como a estudiar otras tecnologías sostenibles.

Entre los proyectos que manejan, destacan que prueban en un hospital de Murcia una planta alimentada con placas fotovoltaicas para producir hidrógeno verde para calentar agua y, además, obtener oxígeno que puede ser usado con fines medicinales.

Destaca el ejecutivo que los centros de salud son consumidores de energía, por lo que apuestan por opciones renovables, además que el autoconsumo permite rebajar la factura energética.

“Tenemos esa oportunidad de ir más allá y de favorecer y cuidar incluso a las personas que no entran en nuestros centros”, indica.

Explica que con el paso de los años la sostenibilidad paso de ser una estrategia de marketing a ser “algo real y quien no haya iniciado esta carrera hace unos años, probablemente será apartado por el mercado y tendrá problemas o desaparecerá”.

 

 

 

 

 

Llamado de la ONU al desarrollo sostenible

La Organización de Naciones Unidas (ONU) desde hace varios años viene invitando a los países a construir una economía global más sostenible, para ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático.

Mientras que en 2021, la organización publicó un informe según el cual al año se pierden cerca de 931 millones de toneladas de alimentos, o 17% del total de alimentos disponibles para los consumidores.

Según la investigación, los alimentos fueron a parar en los basureros de hogares, minoristas, restaurantes y otros servicios de alimentos.

Por eso, la ONU hace énfasis en la necesidad unir esfuerzos mundiales para reducir el desperdicio de alimentos a la mitad para 2030.