sanValentin0

EN SAN VALENTIN ¿CARNES BLANCAS CON VINOS BLANCOS Y CARNES ROJAS CON VINOS TINTOS? LAS REGLAS SE ROMPEN….

Actualmente está de moda tomar los alimentos con alguna bebida, una de éstas es el vino, cuyo auge y reconocimiento crece cada vez más y tanto conocedores como aficionados, e incluso aquellos que solo quieren experimentar, disfrutan de la armonía y el deleite de unir el vino con la comida. 

Hacer una buena elección de vino no implica ser un experto, basta con prestar atención a las características del plato para sugerir el vino y obtener una buena sinergia gastronómica.

 

sanValentin1

 

 

Esta sinergia existe por la relación que se da entre aromas, gustos y temperaturas de ambas partes, y el único propósito es crear la unión perfecta, es decir, un adecuado maridaje.

Para elegir un vino es necesario conocer que existen diversos tipos de maridaje, el primero, el maridaje de complemento, es decir, aquel donde los dos tienen características similares en cuanto a sabor y aromas; el segundo, el maridaje de contraste, donde los elementos de un plato chocan con los de un vino, pero no de forma explosiva sino más bien agradable al paladar y en el que finalmente se unen en algún punto y, tercero y más sencillo, el maridaje natural, en el que se usa el mismo vino con el que fue preparado el platillo, para así acompañarlo.

 

sanValentin2

 

 

Todos sabemos que la comida gira en torno a un plato fuerte, y en la mayoría de las ocasiones éste se constituye de alguna proteína, casi siempre a base de carne: pollo, cerdo, carne roja y pescado.

La idea tradicional de que las carnes blancas como pescado, pollo y cerdo se sirven con vinos blancos y las carnes rojas o de caza con vinos tintos, ha resistido a través del tiempo; sin embargo, hoy en día la regla se puede romper, ya que ésta sólo funciona en sentido estricto si se considerara al producto en solitario, es decir, al natural, sin considerar ni el peso ni la intensidad de sabor de los elementos, tales como las salsas, caldos, rellenos y demás que se unan al producto, y que incluso pueden dominar y definir el plato final.

 

sanValentin3

 

 

Más bien, ahora la regla a seguir es sencilla si se piensa que más que buscar el color del vino con el plato, debemos fijarnos en el peso e intensidad de ambos; es por ello que los platos ligeros y sutiles deben ser acompañados de vinos suaves, mientras que los platos potentes y pesados van de la mano con vinos estructurados y complejos.

Es así que en general los pescados y mariscos se pueden maridar con vinos blancos, rosados e incluso tintos ligeros, considerando los elementos que lo acompañan, por ejemplo, un ceviche con aromas cítricos, frutales, de frescura y mineralidad, hará buena combinación con un vino blanco con aromas a hierbas y flores o cítricos.

El pollo y el pavo son adaptables, asados combinan bien con un vino blanco, rosado o tinto, desde los sencillos hasta los más complejos; sin embargo, si están preparados con un relleno de carne, cebolla, hierbas, por decir algunos, que le dan un tinte especiado, los vinos tintos con un poco de estructura le van mejor.

El cerdo es un producto versátil, puede servirse asado o en chuletas de esta forma puede acompañarse de un vino blanco, desde los secos hasta los afrutados, o bien, de un tinto exceptuando los muy robustos y de amplia estructura tánica.

 

 

sanValentin3

 

Una carne roja de preparación sencilla, como puede ser una ternera asada, a la plancha, al horno o a las brasas hará buena mancuerna con los tintos de aromas frutales y ligeramente especiados; mientras que los vinos tintos con mayor estructura encuentran a su pareja ideal con los cortes de carne intensos que incluso poseen una buena cantidad de grasa y, sin duda alguna, para las carnes de caza como la liebre, el venado o algunas aves, este es el tipo de vino ideal.

El pato es un animal que no se consume frecuentemente y, por tanto, menos se tiene la idea de la bebida que lo pudiera acompañar, es así que la recomendación es un vino blanco con cierta dulzura para hacer un maridaje de contraste, o bien, un maridaje clásico con un tinto de alta gama.

 

sanValentin5

 

Los vinos espumosos tienen la peculiaridad de hacer que la expresión de los alimentos sea más notoria y su acidez ligue con gran cantidad de platos, por lo que se dice que estos vinos son de sinergia universal.

 

sanValentin6

 

 

Finalmente, la idea es encontrar un momento especial para despertar nuestros sentidos, hacer que la comida y el vino se complementen y realcen los sabores entre sí, solo hay que contemplar su transparencia cristalina, aspirar su buqué y paladear el manjar predilecto hacer, en resumen, que la comida alimente al cuerpo y el vino alimente al alma.

 

*Denisse Jiménez Portnoy

Sommelier

 

sanValentin7

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>