Entradas

beach-area-at-the-resort

GARANTIZADA LA CALIDAD DEL AGUA EN PLAYAS EN EL PERIODO VACACIONAL DE INVIERNO

  • La COFEPRIS en coordinación con el Sistema Federal Sanitario analizó más de 1,800 muestras de 253 playas en los principales destinos turísticos
  • Los resultados de laboratorio arrojaron que las playas son aptas para uso recreativo 
  • La limpieza y conservación es responsabilidad de todos, COFEPRIS pone a disposición el número 01800 0335050 para reportar anomalías

Leer más

foodserviceyequipo

¿CÓMO IDENTIFICAR LA CALIDAD DE UN CHAMPAGNE?… NO POR SU AROMA, NO POR SU SABOR, SINO POR EL SONIDO DE SUS BURBUJAS

Así lo afirma una investigación que permite detectar errores en el proceso de producción. El clásico champagne o cualquier otro vino espumoso como el cava, que se sirve siempre en las próximas fiestas, puede proporcionar importante información a partir de sus bien conocidas burbujas. Si el champagne se destaca por el icónico estallido del corcho, la acústica de las burbujas también juega un papel clave en determinar qué tan cara es la botella.

Leer más

012cf1a97966eeb7c4f080b6ed579042

¿NO PUEDES DEJAR DE ECHARLE SAL A LA COMIDA? LA CAUSA PUEDE ESTAR EN LA SALIVA

Descubren que las personas más sensibles al sabor salado tienen grandes cantidades de una enzima que altera los canales del sodio. El consumo excesivo de sal ha sido vinculado por numerosos estudios a un aumento del riesgo de sufrir graves trastornos cardíacos y circulatorios. Pese a ello, muchísima gente no puede dejar de echar sal (en cantidades que superan las recomendadas) a sus comidas diarias. El problema es que, muchas de ellas, aseguran que aunque les gustaría reducir su consumo diario de sal, no son capaces. Pero, ¿cuál podría ser la causa de esa “adicción” a la sal?

184002287

Los investigadores sospechan desde hace tiempo que alguna de las causas podría encontrarse en la saliva. Y, ahora, un nuevo estudio realizado por miembros del Technische Universität München, en Munich. Los autores dele studio realizaron un experimento en el que dividieron a las personas en dos grupos, sensibles y no sensibles, en función de su capacidad para detectar cuan salado era un plato. Los especialistas observaron que existían varias diferencias en las proteínas de la saliva de las personas más sensibles al sabor salado, y en las del resto. Concretamente, detectaron en la saliva de las del primer grupo la presencia en grandes cantidades de endopeptidasas. Se trata de unas enzimas que, según revelan los resultados de este estudio, alteran el funcionamiento de los canales de sodio lo que permite que aumente la cantidad de esta sustancia que penetra en las células.