Mercado de sabores

fintWN_mercado4Buenas las tengan mis queridos malandros, estamos estrenando sección para la revista Foodservice y Equipo. En esta edición septiembre-octubre,  les saluda su servidor y amigo el “Chef Malandro”.

Para iniciar estos deliciosos meses, les tengo varias sugerencias que pueden disfrutar dentro de la  ciudad de México, con motivo de las festividades patrias “que se vienen”, como una rica, diversa, tradicional y económica opción pa’ pronto, bueno rico y barato.

Hablo ni más ni menos que de los mercados, que en el periodo del imperio Mexica, eran la base de la economía y surgieron como alternativa para recaudar recursos específicos de cada sector social para implementar obras públicas, financiar guerras y contar con los elementos necesarios que cubrirían las necesidades que demandaba una creciente población.

Así fue como poco a poco fue evolucionando el concepto de mercado, llegando a tener sistemas de distribución tan sofisticados que se pudo lograr el comercio con otras regiones a grandes distancias.

Los Pochetecas –comerciantes de aquella época–, llevaban de una lado a otro, artículos de lujo o especializados, tales como pescado, vainilla y pelotas de caucho, así como gran variedad de productos que se traían desde diversas regiones como Chiapas o Veracruz y que llegaban hasta el centro de la capital mexicana, incluso superando las limitantes de esa época (medios para  refrigeración y conserva de alimentos); todo esto se encuentra detallado en los códices  que sobreviven hasta nuestros días.

Después de una breve reseña cultural pasemos a la parte que nos interesa que es la “tragantina”; dentro del Distrito Federal, podemos deleitarnos con una gran variedad de antojitos mexicanos que van desde el típico taco parado de guisado, hasta elaborados platos tradicionales como el pozole o las enchiladas, que podrían ser dignas representaciones de restaurantes gourmet de alta cocina mexicana.

Iniciamos  nuestro recorrido por algunos de los mercados más pintorescos de la Ciudad de México.


Mercado de Jamaica

fintWN_mercadoprov1Si bien este mercado es más reconocido por la amplia variedad de flores que se venden, dentro de él se pueden disfrutar  algunos antojitos como son las carnitas estilo Michoacán que se ubican dentro de la zona de comida, y que también pueden ir acompañadas de una bebida derivada de la fermentación de la piña que se conoce como  tepache.

Este mercado se encuentra ubicado en Av. Congreso de la Unión y Av. Morelos, en la delegación Venustiano Carranza. La estación de metro más cercana es Jamaica, de la Línea 9.

fointWN_mercadoprov2Mercado de Tlacoquemecatl

Está ubicado en el corazón de la colonia del Valle,  entre Miguel Laurent y Patricio Sanz. En él se puede paladear unos tacos de barbacoa ¡Muy recomendables! Además de que es un espacio ‘muy al estilo español’,  que se asemeja en demasía, al mercado de San Miguel de Madrid.

Tlacoquemecatl es  una opción para aquellos que son más ‘fresones’ y les gusta ver un lugar “nice” de ambiente familiar.

Mercado de San Camilito (Garibaldi)

Este sitio se encuentra en la zona centro, justo al lado de la plaza de Garibaldi. Aquí se puede gozar de platillos mexicanos como son  una rica birria, pancita, pozole, etc., que pueden ser disfrutados antes o después de unos tradicionales mariachis, para tener un toque puramente mexicano cuando se visite este icónico lugar.

fintWN_mercado5Mercado de Portales

Éste se encuentra por la zona Sur a la altura del metro Portales; aquí no se pueden perder de unas deliciosas tostadas de diversos platillos como tinga de pollo y res, tripas de pollo, pata, y hasta de pulpo o camarón.  Toda una versión mexicana de “fast food”.

Mercado de Medellín

Aquí se puede encontrar una gran variedad de platillos, desde las tradicionales quesadillas hasta una carne asada a la tampiqueña: todo un clásico mexicano. Sin dejar de recorrer los puestos con mucha variedad de futas y hasta productos de otros países, pero bueno, esa es otra historia malandros, no pueden dejar de visitarlo.

fintWN_mercadoprov3Mercado de Martinez de la Torre

Tradicional mercado ubicado en la Colonia Guerrero, en Eje 1 Mosqueta, donde una de las de las cosas que no pueden faltar en la lista de antojitos, son los tamales –en compañía de distintos sabores de atole–, o bien, para los que tienen más “panza”: una clásica “guajolota” para el desayuno.

Ya que “entramos en calor” podemos degustar de unos clásicos  tacos de cecina, y  ¿Porque no algo con harto sabor?  Para los que no son de paladar remilgoso, unos tacos de “achicalada”, una  buena opción para disfrutar en este mercado.

Bueno malandros aquí termina nuestra breve reseña, estos son solo algunos de los mercados que existen dentro del Distrito Federal; aquí coexisten muchas otras  opciones igual de recomendables, así que no dejen de darse una vuelta para visitar estos lugares mágicos donde podemos apreciar una muestra de nuestra amplia gastronomía mexicana.

Me despido no sin antes recordarles esto: “Buena, bonita y barata no sólo la carne de gata”.


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Mtro. Erick Zuñiga
erick@grupomediosiq.com

 

 

 

 

 

 

¿ALIMENTOS ECOLÓGICOS O TRADICIONALES?

Muchos han tratado de definir qué diferencias existen entre los ingredientes ecológicos y los tradicionales, por fortuna una nueva investigación en la que se analizaron 343 estudios de todo el mundo, nos revela esas diferencias.

El estudio dirigido por Carlo Leifert, profesor del área de Agricultura Ecológica de la Universidad de Newcastle –considerado por la comunidad científica como el primer trabajo que demuestra diferencias reales–, define que los alimentos ecológicos tienen entre 19 y 69 por ciento más de antioxidantes e incluso rompe el mito de que el modo en el que se cultivan no afecta a la calidad.

En la tesis, el Doctor Leifert, explica que dos raciones de frutas o verduras ecológicas, equivaldrían a ingerir los beneficios de cinco cantidades de éstos productos cultivados tradicionalmente, que incluyen minerales, vitaminas, fibra, etc.

Los resultados, se justifican en que las plantas ecológicas producen más antioxidantes para luchar contra plagas, mientras que las tradicionales son protegidas con pesticidas que las contaminan y las hacen producir menos nutrientes, contener metales tóxicos –como el cadmio – y otros residuos nocivos.

 

 

Por Redacción